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La inglesa Advertising Standards Authority acaba de prohibir la exhibición pública de unas dobles páginas de la casa de modas  italiana Miu Miu, dirigida por la diseñadora Miuccia Prada, por hacer pasar como algo glamoroso lo que podría entenderse como trata de niñas. Las mismas estaban por aparecer publicadas en la revista norteamericana Vogue.

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La versión inglesa de la revista en cuestión defendió la campaña y sostuvo que los lectores de Vogue son “sofisticados” y que son tan educados que pueden “apreciar la calidad superior de la fotografía y a las grandes modelos de la moda”. Y agregó que “no había recibido ninguna queja directamente de los lectores”.

“The image looked as if a child had been dressed as an adult in a sexually suggestive pose which was irresponsible and offensive”. Este es el texto de la presentación de la Advertising Standards Authority de Londres.

Si una niña aparece vestida como un adulto en una actitud sexualmente sugestiva es evidente que las imágenes deberían ser consideradas irresponsables y ofensivas. Ante eso, después que Vogue sostuvo la sofisticación de su público, Prada, dueña de la marca Miu Miu, dice algo parecido, también, poco inteligente. Porque el anuncio en cuestión es parte de una campaña que utiliza tres modelos diferentes, que “muestran los destellos de sus modelos a través de las puertas entreabiertas que colocan al espectador en el centro de una historia de varias habitaciones multidimensionales”.

La compañía sostiene que la modelo Mia Goth tiene 22 años y terminó rechazando la acusación que sostiene la manifiesta actitud sexualmente sugerente, o que hubo un tono sexual en los mismos.

Más allá de que Mia Goth, como Imogen Poots y Marine Vacth, aparezcan vestidas con ropas bastante holgadas, que no parecen propias, y que estén en poses sugerentes y sensuales, lo que es indiscutible es el nivel de sumisión que adquiere Goth en el comercial que acompaña a la gráfica. Dirigido por el fotógrafo norteamericano Steven Meisel, tan provocador como Terry Richardson, no la muestra demasiado feliz.