cadáverexquisitoCuando André Bretón escribió el “Manifiesto del Surrealismo”, en 1924, no imaginó que el mismo proceso creativo que el proponía para escribir poesía serviría para construir una tipografía grupal. Eso que él llamó “cadáver exquisito” lo tomaron los diseñadores españoles Nina Sans y Rafa Goicoechea para crear el proyecto “36 Days Of Type”. La idea era hacer durante 36 días ininterrumpidos letras, en tipografía, caligrafía, lettering, diseñadas por un invitado distinto. Esto hizo que explotara su Instagram, con 15.000 imágenes subidas con la etiqueta #36daysoftype.

– En qué consiste el desafío en Instagram, donde las personas tienen la obligación de hacer la siguiente letra del alfabeto.
– El reto propone la creación de un alfabeto y una serie de números completos durante 36 días seguidos, aunque la idea era no exigir que tuviera que hacerse el reto completo. Queríamos que cada uno eligiera la forma en la que quería participar, ya fuese haciendo la serie o haciendo aportaciones de forma puntual, con la idea de que todo el mundo pudiera aportar su punto de vista.

Goicoechea, en charla con “Tiempo Argentino”, nos confiesa que el proyecto creció tanto, en tan poco tiempo, que se les fue de las manos. “Antes de empezarlo, nos comprometimos a hacerlo diariamente un pequeño grupo, con la idea de que sería algo reducido y para asegurar de que hubiese unas pocas letras cada día. Lo que no imaginábamos es que tanta gente se engancharía al proyecto y a realizarlo cada día. Aún nos sigue sorprendiendo la gran acogida y la respuesta de tantas personas que han hecho suyo el reto y se han volcado a hacer letras a diario, llegando a superar las 400 participaciones cada día y más de 4000 letras en los 10 días que llevamos de proyecto.

Más que destacar una aportación, nos sorprende la cantidad y la variedad de las propuestas, desde fotografía, ilustración, caligrafía, 3d… Descubriendo las enormes posibilidades que encierra cada uno de los signos del alfabeto. Este era uno de los objetivos del proyecto y en este sentido lo hemos visto cumplido, y además estamos teniendo la suerte de conocer un gran número de nuevos artistas cuyo trabajo es digno de admiración. Si tuviéramos que destacar alguno sería difícil, ya que todos merecen una mención por su trabajo, cada uno en su campo y con sus armas.

– Este proyecto se alimenta principalmente por el aporte del público en general. pero ustedes han guardado ciertos días para ciertos diseñadores conocidos. ¿Cuáles serían estos profesionales?
-Como dices el proyecto vive de la aportación diaria de todos los participantes, dado que la idea principal es que se trate de un proyecto abierto. El hecho invitar a un estudio, diseñador o artista cada día fue para asegurar que el proyecto generase más atención y hubiese calidad en las propuestas, que animasen al mismo tiempo a más gente a participar y a querer competir y tener su trabajo junto a profesionales del diseño con nombre y apellidos.

Dentro del grupo que inició el proyecto, ya se encontraban varios artistas cuyo trabajo es muy destacable, como Wete, Luis B, Barba Silkscreen Atelier, Baimu o Victor Bregante, y quisimos añadir a más gente que aportase una letra para un día en particular. Todo empezó como algo local, y contactamos sobre todo diseñadores de España y especialmente Barcelona, gente cuyo trabajo admiramos y que tienen reconocimiento a nivel internacional o local. Ya hay un invitado para cada día de los 36.

– Cuando terminen estos 36 días, ¿cómo creés que podría continuar el proyecto?
-Pensamos que el proyecto puede tener continuidad y realizarse de forma periódica, aunque aún está por decidir cuando y si habrá cambios en las reglas. Una vez acabada la serie nos gustaría editar un libro que contenga la participación de todas las personas implicadas y desarrollar una exposición, que muestre lo que han sido estos 36 días de frenesí tipográfico.

Estamos seguros de que la primera edición puede ser la más llamativa, pero creemos que siempre se puede dar otro giro al alfabeto y que habrá mucha gente nueva dispuesta a afrontar el reto, y por supuesto 36 invitados que quieran desarrollar una letra hasta completar el alfabeto. Quizá ese sea el fuerte de las siguientes ediciones, puesto que entendemos que mucha gente que haya hecho la serie completa no querrá afrontar de nuevo el reto completo ya que genera mucho desgaste, pero confiamos en que la gente quiera seguir aportando letras de forma puntual y volver a generar de nuevo una bonita muestra de letras y números durante muchas más ediciones.