jaimefinal(Por Gabriel Giubellino y Norberto Baruch)

El catalán Jaime Serra fue considerado por la prestigiosa SND (Society for News Design) como “el infografista más influyente de los últimos 20 años”. Su trabajo “La ballena Franca”  fue también distinguido como la infografía más influyente. Durante su último viaje a nuestro país pudimos entrevistarlo en exclusiva para Tiempo Argentino. Entre otros temas, habló de los cambios que vivió en sus 25 años en el “negocio” del periodismo, la relación entre infografía y arte, y de sus creaciones más experimentales en el diario La Vanguardia de Barcelona, donde trabaja hoy.

–Es indudable que hay una crisis del papel. Lo visual, ¿qué puede hacer por retardar la muerte del papel?
–Si hiciéramos el diario como a principios del siglo pasado, estaría muerto. Está bien, lo podemos hacer más agil, simple de leer, son cosas que ayudan, pero son paliativos, no son una solución. Las infografías tienen que ver con la irrupción de los medios más visuales, la televisión, Internet, pero siempre te van a ganar. Pueden jugar con una galería de fotos infinita, con la interacción.
–¿Por dónde pasa la moda hoy?
–Ahora la moda pasa por Big Data, el periodismo de datos, transformar grandes volúmenes de datos en información y que sea entendible visualmente. Pero en este fenómeno de la visualización de datos, el periodismo es algo menor. El verdadero lugar del Big Data es el marketing, la venta. Por lo que realmente recogemos, almacenamos y desarrollamos criterios para visualizar esos datos, es el dinero. Y ese dinero no está en el periodismo: está en Facebook, en los dispositivos móviles que recolectan los datos que damos amablemente y ahí la gente de ventas y marketing de las grandes empresas realizan un relevamiento exhaustivo de nuestras conductas hasta un nivel superior al que podemos saber. Porque cuando compras mayonesa, ¿tú que compras? Yo qué se. Ellos sí lo saben.
–Llevas en esto 25 años, participaste de uno de los rediseños del diario Clarín, entre otras cosas, pero cada vez te interesan más otros aspectos, como el arte. En tu exposición en la Universidad de Palermo decías algo así como que la infografia no es arte, pero el arte puede ser infográfico.
–La infografía es una herramienta para comunicar. Como la palabra, podés usarla para contar fantasía o datos. Pero la infografía es un lenguaje que nace muy vinculado a la ciencia, a lo supuestamente objetivo. Y no se utiliza para contar la subjetividad, la historia inventada. Aparece más vinculada a los hechos, a los datos, a la estadística. Lo que me interesa más ahora es ese lenguaje para contar historias que tienen mucho que ver con lo personal. Un lenguaje para contar subjetividades es arte. Y eso te mantiene todo el rato en un filo conflictivo. En eso soy muy estricto, tengo muy claro qué es, para mí, periodismo y qué no lo es. El periodismo no es arte.
–¿Vivís muy frecuentemente ese conflicto?
–Todo el tiempo te vas a terrenos alejados de lo que debe ser el periodismo para mí. Y un medio de comunicación no es el lugar para hacer arte. Que (Robert) Cappa termine en el MOMA, por ejemplo, está bien, pero cuando hacía las fotos, pensaba en el medio de comunicación. Pasado el tiempo hay un acuerdo, una convención en que eso es arte, pero cuando lo hacía, hacía periodismo. Ahoratrabajo en un medio que me permite jugar con ese límite un domingo, el día de mayor tirada y eso es un lujo. Tiene el formato de columna de opinión y estoy investigando.
–¿Experimentás por una cuestión lúdica?
–Experimento porque si no, me aburro. Con todo el respeto por el que hace toda la vida lo mismo y es un apasionado de eso. Pero yo no soy así. ¿Esa investigación puede ser buena para el periodismo? Seguro que si, aunque sea para decir esto es malo, horrible. Probar, ensayo, error, eso es saludable, alguien debe ser el zarpado que lo haga.
–¿Por qué crees que no existe un basamento teórico de la infografía?
–Básicamente, porque es muy joven.
–¿También tiene que ver nuestra formación?
–Los que hacemos esto venimos mayoritariamente del diseño. Muchos siguen en los diarios con mentalidad de diseñador, y eso es un problema porque estás haciendo periodismo. Y en los diarios lo que no puede faltar es el periodismo. Puedes hacer una cosa espantosa, tener ningún diseño y hacer buen periodismo. ¿Un medio de comunicación sin fotografía? Cuesta imaginarlo, pero sería posible. Pero sin palabra, es imposible. Todavía hay diarios alemanes, en la Baja Baviera, que son puro texto. Ese periodismo puede funcionar. ¿Cuánta gente puede leer eso? Por ahi 1000 personas. Pero les alcanza.