croquis (1)Si hay algo nuevo dentro de la ilustración es la que se está empezando a hacer en las calles. Esta especie de arte urbano tuvo su origen en el grupo de Flickr llamado Urban Sketchers, creado por el ilustrador español Gabriel Campanario, residente en Seattle y colaborador del periódico “The Seattle Times”. Hoy, la arquitecta Sandra Massazza demuestra que los típicos croquis de su profesión, a partir de dibujos realizados in situ, pueden transformarse en algo estético.

“No considero que todo croquis sea una obra de arte ni tampoco que deje de serlo si cumple con ciertos cánones establecidos para ello”, comienza a contarnos Massazza desde Paraná, Entre Ríos, sin dejar de explicar lo que es para ella arte.

“Si el hecho de representar nuestro entorno urbano está cargado de la subjetividad del que lo realiza y si a su vez tiene un fin estético, original, quizás allí se lo pueda considerar una obra de arte.

“En mis dibujos, no me desprendo del  registrar y plasmar las proporciones de lo que veo de la manera más fiel posible. La impronta personal se la otorgo cuando decido: qué toma realizar, qué sector solo sugerir o bien  qué destacar y cuáles serán los espacios con  ausencias de líneas y color, pero el resultado que toda esta conjunción logre llegar a ser una obra de arte, quizás no sea yo quien deba decirlo…

-¿Cuándo empezaste con esto de dibujar en las calles?

-Siempre me gustó dibujar, desde chica, situaciones imaginarias o lo que veía, solo por diversión. Comencé a recurrir al dibujo como elemento  comunicativo recién en la facultad, cuando inicié mi carrera de arquitecta, allí comencé a realizar el entorno urbano. Más por necesidad que por gusto y como medio de expresión de la arquitectura que imaginaba. Retomé la actividad de la realización del croquis urbano, en el 2012, cuando me incorporé al grupo Croquiseros Urbanos de Bs. As. y posteriormente al organizar un grupo que realizara la misma actividad en Paraná.

En esta vuelta de “dibujar en la calle” después de 27 años de no hacerlo, realicé el Hospital Naval obra de Clorindo Testa, ubicado en Parque Centenario.

-¿Cómo elegís que vas a dibujar?

-Primero recorro el lugar elegido, observo si hay algo relevante o simplemente  busco la toma que más me atraiga… una vez tomada la decisión, trabajo sentada en mi banquito, me instalo con una botella de agua, me coloco auriculares para escuchar música , despliego mis materiales  y rodeada de un grupo maravilloso…comienzo.

-¿Qué técnicas usás para dibujar y pintar?

-Utilizo un  bolígrafo sobre un papel de buen gramaje, comienzo a delinear suave en la búsqueda de plasmar proporciones de lo que voy observando, a su vez sintiendo y decidiendo en definitiva, que remarcaré, con el mismo bolígrafo, cuáles serán las zonas de blancos y cuales las de color, dónde aplicaré acuarela o algún toque de acrílico. El tiempo que me lleva cada croquis es aproximadamente de 45 minutos, lo termino en el lugar, no lo sigo en otro momento, es el resultado de lo que pude captar en ese espacio en un tiempo determinado y así considero que queda concluido.

“Quizás cada croquis que encaro es el más complicado, hasta que lo comienzo. Tomar la decisión de llenar un papel y que en él esté plasmado lo que pretendés trasmitir, en mi caso, es un desafío de cada dibujo. Podría mencionar  en particular dos, uno por el querer abarcar mucho y otro por trasmitir el estado de esa construcción. En ambos casos fue Barraca Peña”.

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-¿Tiene algún nombre este estilo de hacer croquis artísticos?

-No creo que tenga otro nombre más allá que el de “Croquis urbano”, su misma palabra encierra la definición de un boceto rápido, simple, que trasmita en pocas líneas la esencia, en este caso, de un determinado espacio urbano. Existen muchos arquitectos que dibujan, es más, en el país se están formando nuevos grupos croquiseros, integrados no solo por colegas, sino también por gente de Artes Visuales, artistas plásticos, estudiantes y gente aficionada a la actividad.