espantapájarosNuestro país es productor de vinos y su malbec ha sido reconocido mundialmente en cuanto certamen se ha presentado. Pero su calidad de uva, su preocupación por el fermentado y su cuidado en la maduración, tan premiados no han encontrado un correlato en la estética de sus etiquetas. Más allá del delicado trabajo de un Sergio Pérez Fernández, las marcas y sus diseñadores siempre han apostado a lo básico, por no decir lo mediocre, sin ideas. Una tipografía mal usada que no habla bien del producto es lo que uno puede encontrar en las vinotecas más selectas de Buenos Aires.

En Grecia, la agencia Mousegraphics logró desarrollar una serie de etiquetas para el vino fino “The Guardians”, con una identidad visual inimaginable por éstas tierras. “El espantapájaros es un símbolo de la protección no sólo de un viñedo, sino para los cultivos en general. Algo así como un tutor. Las aves y otros animales ven la figura del espantapájaros y piensan que hay un ser humano en el campo para que no se acercan a ella”. El que habla es el director creativo de la agencia, el griego Thalassinos Anastasiou, quien explicó a Tiempo Argentino las razones de semejante elección estética.

– Al conocer la idea uno de inmediato piensa espantapájaros del Mago de Oz. ¿Tuvo algo que ver con su etiqueta?
-El Mago de Oz podría ser una referencia, pero no, eso no era la inspiración detrás del diseño. El espantapájaros es un objeto de arte popular, ha sido objeto de fascinación por los artistas y gente del pueblo por igual. Festivales se organizan en todo el mundo para celebrar la imaginación y el ingenio que participan en su elaboración.

– ¿Cómo se trabajó para crear los tres espantapájaros?
-Mousegraphics le encargó a Vassilis Karouk, un artista griego conocido para dibujar y luego construir tres espantapájaros diferentes de tamaño natural que representaran las etiquetas de color blanco, tinto y rosado. Luego fueron fotografiados por el estudio de Tassos Vrettos, fotógrafo de moda, con el mismo cuidado. El nombre de la marca “Los Guardianes” se acompaña en el envase por la pequeña frase: “Servir y proteger los secretos de un buen vino”, y esto resume nuestro concepto y sus preferencias.

-¿Cómo pudiste convencer al cliente de aceptar esta propuesta visual tan particular?                                                                                                                                                                                                                                                            -El cliente nos dio libertad de pensar en cualquier dirección posible a fin de crear no sólo algo interesante sino una idea única. Se trata de una antigua familia de prestigiosos productores de vino, con estrechos vínculos con la tierra, los viñedos e incluso los edificios singulares situados en las áreas de Mantinea y Nemea, en el Peloponeso, desde el siglo XIX antes de Cristo. Actualizado con métodos de agricultura orgánica, la actividad de la empresa tiene como objetivo producir uvas de alta calidad y vinos, sin olvidar la protección del ecosistema y el medio ambiente. Todo lo anterior inspiró un diseño basado en la antigua figura de la edad del viñedo tutor: el espantapájaros.

 

-¿Surgieron otro tipo de caminos creativos para hacer la etiqueta?
-No. Desde que decidimos tener un espantapájaros en las etiquetas, pensamos que la mejor manera de tener uno era construir uno desde cero y en forma real. Tal vez se podría haber hecho uno en forma digital, pero el hacerlo de verdad fue lo mejor.

-¿ Cuál ha sido la reacción del público consumidor?
-La reacción de los consumidores fue realmente positiva. Los productos se están vendiendo bastante bien en el mercado nacional e internacional. Las etiquetas han recibido numerosas distinciones y premios en varios concursos de diseño prestigiosos. Nuestra etiqueta aparece entre los mejores diseños de etiquetas de vino del mundo.

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