No necesariamente uno nace el día que señala la partida de nacimiento, ni muere con el acta de defunción. La vida está llena de nacimientos, muertes y resurrecciones de diferentes clases. En esta oportunidad les voy a contar como encuentra el aniversario Nº 20 de su nacimiento artístico a Federico James Tarántola.
Fede es un artista multidisciplinario del circuito underground reconocido internacionalmente por su peculiar forma de ilustrar al mundo y la sociedad. Posee infinidad de producciones entre libros, guiones, fanzines, cortos y largometrajes, producciones fotográficas, videoclips, pinturas y hasta álbumes de figuritas. Su portfolio es tan gigante como su capacidad creativa y garra a la hora de trabajar.
Hace unos días nos encontramos en Tammerlane, el pueblo donde transcurren gran parte de sus ficciones. Caminando con su típico swing desalineado lo encontré por Av. Rivadavia y nos sentamos (birra mediante) a charlar un rato:

unnamedúnderGüer: Tarántola,veinte años de demencia urbana
Les:- Se van a cumplir veinte años del inicio de tu carrera artísica y quisiera que me cuentes como empezaste, por qué se te ocurrió empezar a hacer algo y qué fue lo primero que hiciste.

Fede:- Bueno ahora en mayo se cumplen veinte años… Yo tomo la fecha de mayo del ´95 que fue cuando salió El Gato Negro que en realidad era de junio pero yo lo saqué así acelerado un mes antes. Y lo considero lo primero junto con el libro de los machetes que fue lo primero que hice a nivel masivo. El Gato Negro, por ejemplo, durante diez años tuvo una tirada de mil ejemplares por mes y llegó creo que casi a cien números más o menos. Y en realidad, mi sueño era otro porque pensaba más en ser un escritor de terror o no sé… tener plata (risas), algunos dibujos animados, ¿viste? Flasheaba con esa. Pero bueno de alguna manera ya cuando arranqué con… (piensa) Bueno el libro de los machetes si, fue plata, un contrato, aparte salía por todos los puestos de diarios… era copado. Acá y en países limítrofes. Pero El Gato Negro fue por un lado autopublicarme pero también nació como una respuesta a los medios de comunicación. En esa época, plena menemista, estaba muy de moda el tema del morbo en la televisión. La gente burlándose de tipos que iban a contar problemas… Y les filmaban los ojos. Creo que de los programas periodísticos de esa época absorví mucho y eso hizo que con el tiempo empezara a contar historias de terror pero más ligadas a la violencia. El tema del cine fue de todo lo que yo hacía lo que me empezó a gustar mucho porque era la manera más gráfica de contar mi historia. Y eso me llevó a tener una carrera entretenida ya que no contaba del lado convencional las cosas. El Gato Negro eran todas noticias inventadas, flasheadas… lo mismo los videos, nunca tuvieron un patrón de “esto se clasifica en este tipo de cine o en el otro” y esto también hizo que pase por tantas maneras de filmar. La animación… La tira de El Pato Baratucci que salía en su momento en El Acople también fue otra forma de contar lo que era el barrio, los pibes del rock… Y muchas cosas murieron. Yo creo que hubo un antes y un después en estos 20 años con el tema de Cromagnon. La otra vez pensaba eso, después de Cromagnon para mí El Pato Baratucci dejó de tener gracia. Era un grupo de pibes de barrio que tocaban y les pasaban boludeces y ver que tanta gente murió e incluso una periodista amiga mía también falleció ahí… (silencio) Eso fue todo un cambio y  los últimos años fue eso, empezar a experimentar con todo lo que yo tenía llevarlo a un lado un poco más maduro y ahí empezó todo el tema de los Froggy o de la pintura también, de volcarme para ese lado.

L:- Un poco ya me estás contando pero quería que hagas hincapié en los trabajos dentro de estos veinte años que más te gustó hacer, los que más disfrutaste o los que pienses que son más importantes.

F:- Lo más importante es Gato, Pato y Sapo. El Gato Negro, El Pato Baratucci y el Froggy. Creo que disfruté todos pero El Gato Negro por lo menos los primeros cinco años los disfruté muchísimo. Fue esa época que creo, pienso, siento que había como gente más auténtica también en el palo del rock o del cine, del under, ¿no? Y otra de las cosas que disfruté mucho fueron los Froggy porque como saga me sirvieron también para redondear un poco esa idea que yo tengo sobre el planeta que en realidad el planeta creo que va camino hacia la nada. A destruirse. Es como el gran ejemplo que tienen los católicos del Cristo: la gente no quiere escuchar la verdad, si la escucha la mata. Pero ese experimento me sirvió, para mí al principio era filmar la tortura del alma, para aplicarlo a un formato que siempre quise hacer que fue los videoclips. Y también ahí empezar a experimentar con la música. El Froggy me ha dado dolores de cabeza, e incluso una operación de tanto editar con todo ese cuadro a cuadro pero fue lo que más disfruté. Igual en el fondo siempre siento que de todas las cosas que hago cuando me pongo a dibujar es el mejor momento. Ahí es donde realmente me siento como un niño. Por eso todo lo que hago pasa por el dibujo siempre y…. me perdí.

L:- Lo último que estrenaste fue el largometraje MAD-DDRE! que es una crítica a una relación que está muy arraigada por así decirlo en la sociedad argentina, la maternidad, que tiene una connotación de amor, protección, un montón de cosas que se ven satirizadas, ridiculizadas o hasta mostradas como falsas en esa película. ¿Como fue la recibida por parte del público, la prensa y la crítica?

F:- Por un lado lo que tuvo de bueno laburar con MAD-DDRE! es que me saqué el gusto. Yo soy muy fanático de la película Psicosis, creo que cuando la vi de chico había reparado en esa forma de representar al mal. O sea, el personaje de la madre muerta más allá de que estaba muerta seguía oprimiendo la cabeza de ese chabón, yo creo que la violencia se pasa de generación en generación. Y que la gente que la vio con buenos ojos la entendió, se divirtió, se cagó de risa. Hay otra gente que la ha analizado por el lado de eso, la madre. Lo que me costó es que quizás los Froggys son más digeribles porque son cortos, tienen una manera de presentarse casi distinta unos de otros, por eso han girado tanto acá en Argentina como en otros países. En MAD-DDRE! era como todo junto y eso también, creo que lo que dice MAD-DDRE! gente del ambiente del cine, festivales del cine, mucho careta del INCAA también prefieren esa parte obviarla y decir “ah esto es bizarro”. Justamente la película para mí es un reflejo de lo que es esta sociedad y esas cosas generalmente traen problemas. Hace poco me habían entrevistado para INCAA TV, para el backstage y había cosas que no captaban, como por ejemplo todo el tema de la resolución, de la imagen, de lo podrido, ¿no? No sabían si clasificarlo dentro de lo bizarro o clase B y ni hablar si tenían que ponerse a pensar… En fin, las críticas fueron positivas pero en cuestión de distribución costó porque es una película distinta a las demás y creo que la gente no está tampoco preparada. Por eso últimamente empecé a analizar también un cambio, después de estos veinte años, empezar a decir lo mismo pero de otra manera. Creo que siempre en mi historia conté ese terror urbano, la de los monstruos en los vecinos, en la gente… no hay monstruos. Y empezar a contarlo de otra manera para que no quede solamente en que es algo bizarro, es una comedia muy argentina, muy del grotesco. Pero acá me parece que incluso el público se olvidó de lo que era el grotesco argentino, La Nona, Esperando la Carroza…

L:- Contame que se viene en el Mundo James.

F:- Después de estos veinte años voy a frenar un poquito, hice demasiado. Ahora quiero hacer algo más tirando a la línea de entre lo teatral y lo televisivo, me gusta mucho la propuesta de los scketchs, la dirección, los diálogos, los remates… Y que también podés explorar personajes cómicos sin ser grotescos. Y bueno, lo nuevo sería Tito. El primer capítulo se llama “De Bondis y Bondiolas” ya tengo preparado uno segundo…

L:- Perdoname, ¿lo estrenaste ya Tito?

F:- No no no, está en edición. Lamentablemente (sonríe) ahora te cuento lo del desalojo… (carcajadas) Fui desalojado, bla bla bla, soy pobre. (más risas) No, y la intención de Tito es terminarlo y lanzarlo como corto pero también como piloto de scketch para televisión, para que participe dentro de algún programa. Y mi idea con el tiempo es quizás laburar en el rubro del videoclip pero hacer una buena película musical que implique escenografía, efectos especiales… Y para todo eso van a ser unos buenos años, he empezado hace unos años ya con la pre-producción y con el guión pero bueno ahora creo que vienen un par de años de conseguir la guita posta y un poco también madurar o pasar esa etapa del universo de lo bizarro a contarlo de otra manera que quizás antes no lo había contado o lo había laburado pero del lado más profesional cuando fui contratado, laburar bajo ciertos patrones. Lo principal creo que es Tito y después no se, por mi parte una repasada de mis cosas relanzando algunas ediciones de videos aunque… (silencio)

L:- No llores. Por favor. (carcajadas)

F:- Para retrospectiva tengo como para tres semanas. Una retrospectiva así que ponen un play y se van y a las tres semanas vuelven y apagan.

L:- ¿Y un deseo para esta Navidad?

F:- Que los judíos también la festejen. Se la pierden.

ÚnderGüer: Tarántola, 20 años de demencia urbana

Es loco, ¿no? Si, es loco. Feliz Pascua, me colgué un poquito.