Hoy, 5 de mayo, el buscador Google le rinde homenaje a la pionera del periodismo de investigación,  la norteamericana Nellie Bly, a 151 años de su nacimiento. Pero el Doodle que recuerda a Elizabeth Cochrane Seaman, tal es su verdadero nombre, no es uno cualquiera. 

Los dibujos pertenecen a la ilustradora china Katy Wu, quien junto con la animadora norteamericana Olivia Huynh, también trabajó en el stop motion del doodle conmemorativo, y la música original es de la vocalista y líder del grupo indie punk Yeah Yeah Yeahs, Karen O.

“Oh, Nellie, (quien) nos llevó por todo el mundo y rompió varias reglas, por eso eres nuestra chica “, dice la canción de Karen Lee Orzolek, con un registro deliberadamente intimista.

Esta es la primer canción original que se escribe para acompañar la mutación del logo de Google. A su vez, el trabajo de Wu es algo totalmente nuevo en lo que suele mostrar el buscador en su página principal. Y esto es conceptual, sostiene Liat Ben-Rafael, Jefe de Programación de Google Doodles, porque “nuestro personaje se lo merece, ya que fue también una pionera dentro de lo que hacía, como periodista de investigación”. Wu va más allá al sostener que fue pionera en una época donde sólo “se esperaba de mujeres que se encargaran de la crianza de los hijos y la limpieza de la casa”. En su muro de Facebook dice “celebrating one of the most bad ass ladies ever”.

Según Wu, Bly y Karen O tienen mucho en común, sin importar que hayan nacido con un siglo de diferencia. Porque las dos “son audaces, inquietas y atrevidas, sin miedo a desafiar las ideas convencionales de lo que una mujer debe ser o hacer”.

“Alguien tiene que levantarse y decirles para lo que es buena una chica”. Esta es la primera línea de la canción Nellie.

A lo que se estaba refiriendo Karen O era a la reacción que había tenido la que en aquel momento todavía se llamaba Elizabeth Cochrane Seaman frente a la columna del director del periódico Pittsburgh Dispatch, Erasmus Wilson, quien sostenía que las mujeres pertenecían a la casa, haciendo las tareas domésticas y pretender lo contrario sería una verdadera equivocación.  En el artículo “What Girls Are Good For”, Wilson concluía que la mujer trabajadora es “una monstruosidad”.

La Cochran no pudo tolerar esta columna y le envió una carta a los dueños del periódico, con sólo 16 años de edad. El tono los impresionó y la contrataron. Así, en 1880, ella comenzó a escribir bajo el seudónimo de “Nellie Bly”. Pero lo que pretendían en el Dispatch no era otra cosa que escribiera sobre temas femeninos, cosa que ella no terminaba de aceptar. Pretendían que escribiera en las páginas dedicadas a la jardinería, la moda y de sociedad. Ante ese panorama, Bly decidió marcharse a México y trabajar desde allá como corresponsal.

Uno de sus artículos, que formaba parte de su sección Six months in Mexico, se refería a cómo el gobierno de Porfirio Díaz había perseguido y encarcelado a un periodista mexicano por criticar el trabajo de las autoridades estatales. Cuando el gobierno tomó conocimiento de ésta nota, amenazó a la joven corresponsal norteamericana con que sería arrestada. Entonces tuvo que volver a Estados Unidos, pero no al Dispatch.

En Nueva York consiguió trabajo en el periódico sensacionalista The New York World de Joseph Pulitzer. Su trabajo alcanzó momentos de gran popularidad cuando, por ejemplo, fue elegida en el diario para tratar de igualar la hazaña contada por Julio Verne en su famoso libro “La vuelta al mundo en ochenta días”. Ella tardó sólo “setenta y dos días, seis horas, once minutos y catorce segundos” en volver al punto de partida, ganándole, de esta forma, a Phileas Fogg, el héroe de ficción del relato, y establecer un récord mundial. Eso fue en 1889.

Pero tal vez uno de los momentos más fuertes de su carrera haya sido cuando en 1887 se hizo pasar por una interna del hospital neuropsiquiátrico Women’s Lunatic Asylum en la famosa Isla de Blackwell. Allí pasó 10 días internada como una más y padeció lo que parecían todas las internas. Su historia que describía la crueldad, los golpes salvajes, y los baños en hielo, que formaban parte del tratamiento de las mujeres, se convirtió en el libro “Ten Days in a Mad-House” y logró modificar el sistema de salud mental de su país.

Ella, como muy pocos hombres que ejercían el periodismo en Estados Unidos, expuso la corrupción y las injusticias de la pobreza al contar las historias de los desposeídos, los pobres y la condición femenina de la época. Por ejemplo, cuando ella cubrió la huelga Chicago Pullman Railroad, en 1894, fue el único reportero en compartir la perspectiva de los huelguistas.

“Tenemos que hablar a favor de los que han dicho que se callara”, concluye Karen O en la canción.

Todos esos momentos pueden verse en el Doodle conmemorativo de Wu, quien tardó más de dos meses para crearlo.

“Ella dio a las mujeres un espacio en los periódicos, cuando estos eran generalmente preservados para las perspectivas y la visión de los hombres”, sostiene Katy Wu.

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