50_anos_de_jazz_con_miles_davis_ahora_introducidos_por_don_cheadle_11051Cuando la gente vió el arte del afiche de la primer película de Don Cheadle un poco se confundió. Si bien aparecía una silueta que desafiaba la gravedad, de un Miles Davis, personificado por Cheadle, tocando su trompeta, el hecho de que una explosión de pintura azul pueda escaparse de la misma resultaba confuso. Es que Davis además de manejar con soltura la sordina de acero Harmon para su instrumento se había transformado en un interesante artista plástico.

Todo comenzó en los ochenta, cuando Miles Davis enfrentaba un período de silencio musical que lo llevó a continuar su búsqueda artística en el dibujo y la pintura, con fuertes influencias de Jean-Michel Basquiat. Esa inactividad musical encontró a un Davis transformando a la pintura como parte de su vida hasta alcanzar su última étapa musical cercana al funk y al acid jazz. A los distraidos le sorprende esta entrega del músico al arte pictórico, ya que se dice que ha trabajado obsesivamente cada día, mientras no estaba de gira. La figura de la joven artista plástica norteamerica Jo Gelbard, que en aquel momento se convirtió en su profesora, explica en cierta forma esta etapa artística del trompetista.

Con una paleta cercana a Kandinsky, Basquiat, Picasso y el arte tribal africano, su trabajo en colaboración con Gelbard no era fácil de individualizar. Casi todas sus obras habían sido trabajadas en conjunto. Parte de esos momentos aparecerán en la película de Don Cheadle,  “Miles Ahead”,  que empezó a filmarse esta semana en la ciudad de Cincinnati.

En la selfie que aparece de fondo, como imagen destacada, puede verse al actor inglés Ewan McGregor, caracterizado como el periodista de la revista  “Rolling Stone”,  franqueado por  Don Cheadle, ya con los rulos de Miles Davis, quien se oculta tras su largo pelo, en un alto en el set de “Miles Ahead”.

A continuación parte de la obra que Miles Davis hizo junto a Jo Gelbard:

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