Mi México Querido, por Rodrigo Fino

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Imagen 2 Volver a México siempre es estimulante. Volver al DF lo es por partida doble. Hay una vibración en esa ciudad. Será por eso que es estimulante hacerlo y dobla la sensación de estar en un país que tiene toneladas de historia por descubrirse. O al menos tengo esa sensación personal. Descubrir la historia que ya esta contada pero al mismo tiempo, y lo importante, la que se cuenta ahora, la que transcurre en éste devenir y que va construyendo la propia gente. Es por esto que nunca le escapo a venir a México, además siempre me siento en mi casa, a gusto, un ciudadano más. La comida, sus sabores y sus colores me sirven de estimulo al diseño (cada día pienso que el diseño no es sólo una experiencia visual), su arquitectura me deslumbra en su impotencia. Podría seguir con la enumeración de estímulos esenciales que México me da siempre que estoy allí y es tanto esa atracción que incluso, debo confesar, cada año me pierdo en “mi lugar en el mundo” llamado Playa del Carmen donde espero algún día encallar hasta el fin de los tiempos.