Hace 10 días empezamos esto. Lo que parecía ser una simple cuenta para atrás se transformó en una verdadera reunión de amigos. Todos iban llegando, algunos puntuales, otros no tanto, pero todos los que prometieron venir, vinieron. El problema que algunos trajeron a otros y la mesa empezó a quedar chica. Encima se asomaban a nuestro patio, donde estábamos armando la mesa, muchos más que pasaban por casualidad o que definitivamente habían decidido venir. Todos querían venir, sin importar cómo estuviera el clima, si llovía o si el sol estaba demasiado fuerte. La mesa no paraba de agrandarse. Hasta tuvimos que inventar el número 0 para poder dejar contentos a muchos que habían querido participar. Famosos, muy famosos, mega estrellas en lo suyo, verdaderos Rolling Stones. Se sentaban al lado de estudiantes, tanto de algún secundario como de alguna universidad, hasta había algunos que nunca se habían animado a dar rienda a lo visual. Fotógrafos, calígrafos, street artist, diseñadores, periodistas, letritas, plásticos, creativos publicitarios, tipógrafos, hasta un viejo de Guayaquil (pero él nunca lo sabrá).

De España, India, Brasil, Italia, México, Alemania, Chile, Venezuela, Ucrania, Uruguay, Colombia, El Salvador, Perú, Francia y Argentina, venían algunos invitados. Del mundo venían los demás. Todos nos enseñaban que los números sirven para contar, pero también sirven para sumar.