Uno de los dos o tres mayores activos que tiene un emprendedor, un creativo o alguien que suma valor a una estructura como éstas es su tiempo porque el tiempo se va y no vuelve, se lleva modelos de negocio y se lleva oportunidades mientras solo te suma frustraciones… si no entendés que hay cosas o momentos que hay que pasar a pérdida estás en el juego equivocado y te recomiendo seguir mansamente a un jefe en vez de tratar de cambiar, aunque sea en una escala diminuta, una parte del mundo.

Así describe Mariano Amartino en su weblog Denken Über, el mito asociado a la creatividad y al emprendimiento de que “los ganadores no abandonan” y leer esto en este momento me viene como anillo al dedo.

Vengo trabajando en creatividad hace casi 6 años, me ha tocado trabajar como pasador, diseñador, diseñador de aplicaciones móviles, diseño web, algo de programación, diseño editorial, ilustración, branding, dirección de arte, fotografía, retoques, atl, btl, publicidad, marketing digital, etc.. En resumen he hecho de todo.

Pero a pesar de estar en múltiples agencias, empresas y estudios y hasta trabajando como independiente, siempre llegamos al mismo lugar: La frustración

La creatividad no es tener el “don”, no es mirar algo y decir “si lo ponemos amarillo vende más”, la creatividad va más allá. La creatividad parte desde el concepto, desde mirar y remirar, de dar vueltas y otras vueltas, para finalmente romper el sistema y perdurar en el tiempo o, tal vez en la era digital, viralizar.

Hoy en día todos intentan hacer vídeos creativos para ser un Trending Topic en Twitter y romper el marcador de Youtube. Pero la viralización no se da porque sí. Hasta los vídeos más absurdos tuvieron un porqué. Porque fue gracioso, porque tenía un buena idea o porque simplemente el espectador se sintió identificado con lo que vio.

La creatividad es eso, buenas ideas propagándose como virus y explotando, creciendo y mutando.

 

Ahora, ¿Cuál es la idea de hacerse llamar agencia creativa? o más bien ¿Qué es lo que vende una agencia creativa?

Hipotéticamente, debe vender conceptos, innovación, CREATIVIDAD. Pero ¿qué es lo que realmente vende? Humo, sólo humo.

Muchos son los avisos de búsqueda de creativos que aparecen en portales de trabajo, siempre pidiendo que seas innovador, creativo, aperrado, con gran iniciativa y proactividad, que tengas foco en los resultados, dinamismo, etc. Y ellos ofrecen siempre un “excelente ambiente laboral”.

¿De qué me sirve a mi un “excelente ambiente laboral” ?
Es tu obligación como empleador tener a tu gente satisfecha.
¿Es darle una buena silla ergonométrica, un buen computador, una tableta digital, llevarle pastelitos a media tarde? ¿Qué es? – Que alguien me lo explique que no lo entiendo.

 

Más allá de eso, cuál es la necesidad de llamarte agencia creativa si realmente no vendes creatividad. Vendes un par de propuestas de diagramación, un concepto burdo y trillado, y habitualmente si al cliente no le gusta te bajas los pantalones y haces lo que te envió en un correo, que armó con tu propuesta y lo intervino en Paint. (Con todos los respetos que Paint me merece).

Y pasa que el cliente tiene miedo y siempre ha tenido miedo y lamentablemente, siempre tendrá miedo. Por eso tu misión como “agencia creativa” antes de bajarte los pantalones es defender a tu equipo creativo, sus ideas y por sobre todo su TIEMPO. El tiempo invertido no sólo en ejecutar la idea, sino en pensarla, desde el momento que tuviste el brief inicial.

Tal como iniciamos esta columna es el tiempo el factor primordial porque se va y no vuelve y se lleva oportunidades mientras solo te suma frustraciones.

Habitualmente las ideas innovadoras quedan fuera de cualquier discusión con el cliente, porque no obedecen ni se adecuan a los estándares o procesos mecanizados que viven en su cabeza. En simples palabras a las mentes estruturadas que tienen.

Pero pasa que ese cliente, en una primera instancia buscó tu agencia creativa por algo, porque tu le ibas a dar las soluciones a sus problemas de comunicación, le ibas a dar diferenciación de su competencia y cercanía a sus usuarios.

¿Y qué pasó en el camino entonces? Cuál fue el momento quiebre en que tu creatividad y audacia se convirtieron en un “hagamos lo que quieren así dejan de hinchar las pelotas”.

 

Hay un quiebre, está claro, un quiebre en la tolerancia, un quiebre en la paciencia, un quiebre en los huevos que le pones a tu trabajo.

 

Me ha tocado trabajar en distintos tipos de agencia, he estado en agencias donde no tienen nada, te cortan la luz, te cortan el agua, internet y aun así “tu jefe” dice “tenemos que seguir trabajando”, ¿cómo pelotudo? si le debes plata a medio mundo (incluyendome).  O agencias donde entras y ves una vitrina llena de premios, premios que si buscamos un poquito más en internet no los conoce nadie, pero si tienes una vitrina llena de galardones debe decir que eres muy creativo.
Seamos honestos, si finalmente lo que haces son los spam que te llegan a ti y a mi al correo todos los días.

Estuve alguna vez en otra donde el big boss vio un aviso en internet (que pagó) donde por US$25 te daban 2500 seguidores en Twitter, o la otra (la misma donde no pagaban la luz), donde la misma gente de “marketing”, el mismo CM, y los mismos diseñadores se veían en la obligación de darle Me Gusta a una publicación del cliente, porque eso quiere decir que estás trabajando con la camiseta puesta, que te gusta tu trabajo y que le pones ganas y huevos.

No flaco, mi talento no pasa por un Me Gusta. No pasa por usar mi cuenta personal para tu estúpido producto inexistente.

Mi trabajo pasa por mi talento, por que tu me lo compres y porque le volemos la cabeza al cliente con nuestro trabajo.

 

Es cierto que trabajamos en un nicho donde todo es consumo, trabajamos para que la gente compre, consuma, vea, quiera, desee y si eres un poquito consciente, te das cuenta que nada de esto sirve bajo los parámetros actuales.
El ciudadano común no quiere el cartel en la calle, no quiere el spam en el correo ni el flyer que pasan en la calle, eso está muerto, o dime cuantos flyers has guardado? ¿Cuántos carteles te has detenido a ver en la calle? No Existen.

 

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Lo que realmente quiere ese ciudadano común son nuevas experiencias, quiere interacción, quiere algo que le dé algo, quiere ganar también, no sólo que lo bombardeen con información, quiere nuevas sensaciones.

Hay un buen proyecto para ejemplificar esto.
Feel Me es una nueva aplicación móvil que rompe todos los esquemas de aplicaciones para comunicarse, ya sea chats, whats app, messenger, etc.
Feel Me, tal como su nombre lo dice, crea sensaciones táctiles que se reflejan en la pantalla de tu dispositivo, traduce a la pantalla ese sentimiento que te provoca el estar esperando un mensaje y ver en la pantalla “Escribiendo….”, creando un sistema de comunicación mucho más realista e intima en tiempo real.

Esto es lo que necesita el usuario, y esto sobretodo es lo que necesitan hacer los creativos. Crear nuevas experiencias.

 

El ser creativo hoy en día, según los paradigmas sociales y laborales, te limita a estar sentado en una oficina de 10 a 19Hrs., cumpliendo un horario absurdo a pesar de estar sin trabajo, sin tener proyectos y sin tener sentido. Aun así, debes cumplir tu horario, y lo justifican diciendo “No eres jefe para tener el horario que se te cante”.

Así terminas leyendo todos los portales de noticias, Facebook, Twitter, viendo vídeos en YouTube y haciendo tus propios proyectos en el horario de oficina.
Pero lo bueno de todo esto, es que esa frustración de la que hablabamos, es la que te hace querer romper todo, la que te hace tener los huevos y las ganas de ser un creativo con todas sus letras, no un creativo de “plantilla” o un creativo de “ponme el logo un poquito más arriba, más grande o más chico”,  sino ser un creativo que trascienda, que de soluciones y entregue nuevas experiencias.

Existe un corto documental que explora lo que significa ser un influenciador y cómo las tendencias y la creatividad se vuelven contagiosas hoy en la música, la moda y el entretenimiento. Es decir, en todo lo que el ser humano quiere y necesita para vivir.

Influencers pone en 14 minutos todo lo que un creativo de verdad es, como rompe el sistema y como trasciende en el tiempo. Sin duda ha de ser una guía para quienes aun no hacen foco en sus metas.

Por suerte, para mi, sé que es el momento de abandonar, tal como dice Mariano Amartino, un ganador puede dar el gran salto y dejar de perder 8 horas diarias “agrandando el logo” .